El autor de esta obra es un Sacerdote francés que quiso satisfacer los deseos de algunas almas piadosas que deseaban ver una Imitación de la Santísima Virgen, así como hay una Imitación de Cristo, se propuso tomar por modelo esta última. Su fin fue animar a los fieles a la práctica de la virtud poniéndoles a la vista el ejemplo más perfecto que puede ofrecérseles después de Jesús.
Aquí el autor sigue, por decirlo así a María en los diversos misterios y en las diversas circunstancias de la su vida, desde su Inmaculada Concepción hasta su triunfante Asunción; considera su conducta, sus sentimientos, las importantes lecciones que da con su ejemplo y enseña a conformarse con este ejemplo en las diferentes situaciones de la vida en que puede hallarse cada uno.