Este libro se presenta no como una Vida de Jesucristo ni un tratado de Cristología, sino como una serie de "pincelazos" sobre el misterio inabarcable de Cristo. Tomando como título el I.N.R.I., que Pilato hizo grabar sobre la cruz, la obra propone leer cada misterio de la vida de Jesús —sus palabras, obras, silencios, sufrimientos, su modo de ser y de hablar— bajo un triple movimiento que los recorre todos: Revelación del Padre, Redención del hombre y Recapitulación de la historia humana caída, según la intuición patrística de San Ireneo de que en Cristo el hombre recupera lo perdido en Adán. No se dirige a eruditos ni pretende agotar un misterio que ni los mayores teólogos y santos han logrado abarcar, sino, con sencillez, despertar o ensanchar en cada lector el deseo de conocer más a Aquel a quien, como recordaba Pascal, "no se buscaría si no se le hubiese ya encontrado".