Los objetos benditos y/o consagrados a Dios que la Iglesia utiliza para alejar al mal y a los demonios.
El sacramental no es un amuleto, y no le va a servir a quien lo quiera usar de manera “mágica” para hacer daño o para conseguir caprichos . El uso de los Sacramentales está documentado desde los primeros tiempos del Cristianismo. Por ejemplo desde el principio se ha venerado las reliquias de los Apóstoles y de los mártires, y han sido empleadas para alejar a los demonios y para consagrar un altar en el que se va a celebrar Misas. También se han utilizado desde el principio aceites bendecidos para curar enfermos, etc. En este libro se podrá conocer la acción particular de los Sacramentales como crucifijos, estampas, medallas, agua bendita, sal bendita y exorcizada, aceite bendito y exorcizado, velas benditas, cirios, incienso, reliquias, detentes, etc.