“El Catecismo de la Iglesia Católica, por una parte, recoge el orden ‘antiguo’, tradicional, y seguido ya por el Catecismo de Pío V, divide el contenido en cuatro partes: El Credo; la Sagrada Liturgia, con los Sacramentos en primer plano; el obrar cristiano, expuesto a partir de los Mandamientos, y finalmente la oración cristiana. Pero al mismo tiempo, el contenido es expresado con frecuencia de una manera ‘nueva’ con el fin de responder a los interrogantes de nuestra época. Se pide a los pastores de la Iglesia y a los fieles, que reciban este Catecismo con un espíritu de comunión y lo utilicen constantemente cuando realizan su misión de anunciar la fe y llamar a la vida evangélica”.
“Podemos decir ciertamente que este Catecismo es fruto de una colaboración de todo el Episcopado de la Iglesia Católica, que ha acogido cumplidamente mi invitación a corresponsabilizarse en una iniciativa que atañe de cerca a toda la vida eclesial”.
(Palabras de Juan Pablo II tomadas para la publicación de este Catecismo de la Iglesia Católica).