Yendo Nuestro Señor Jesucristo por Judea predicando su celestial Doctrina, le preguntó un joven: "«Maestro, ¿qué haré para alcanzar la Vida Eterna?». Y el Señor le respondió: «Si te quieres salvar, guarda los Mandamientos»". De los diez Mandamientos, pertenecen los tres primeros a los deberes para con Dios, y los demás a los que tenemos con el prójimo. Es tan necesario guardarlos, que quien no lo haga no se puede salvar. Y no es suficiente guardar algunos, pues uno solo que se quebrante basta para condenarse. Es la Ley de Dios, dice un docto escritor, como un puente de diez partes; si una de ellas se rompe, no se puede pasar. Lo mismo sucede en nuestro caso: si se quebranta cualquier Precepto, no se puede entrar en el Cielo. Si, pues, es tan necesario observarlos, conviene entenderlos muy bien. Este libro explica los Mandamientos con claridad para que todos lo sepan, lo que se manda y lo que se nos prohíbe en cada uno de ellos.