Cada 27 de abril la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santa Zita de Lucca, ella es la patrona y protectora de las personas dedicadas al servicio doméstico; fue sirvienta desde sus 12 años hasta los 60 años de edad; se dedicó a servir y a trabajar a tal punto que fue santificada.
Sirvió en casa de los Fatinelli de Lucca (Italia), siendo a veces humillada y criticada por ellos. Mereció, no obstante, su respeto gracias a la sincera devoción y a la entrega a su trabajo. El Señor le favoreció con el don de los milagros y carismas extraordinarios.
El culto a la sierva de Dios comenzó poco después de su muerte en 1272. Canonizada en 1696, su nombre entró en el calendario Romano en 1748.
De la vida de Santa Zita se podrá aprender cómo es posible combinar la vida más activa y ocupada con una vida de intensa oración, de amor a Dios y devoción por el bien del prójimo.