“Siendo la muerte el eco de la vida, muchos, viviendo mal, difícilmente llegan a morir bien. Gran pena sufría Yo viendo que tantos y tantos morirían tal como vivieron. Y por eso trabajé mucho por ellos ante mi Padre, ofreciéndole todos mis méritos, todas mis Obras, para que el Padre en ese momento se dignara tener con ellos gran Misericordia”.