“Siempre comí lo mismo y con suma pobreza. Mi alimento y mis bebidas más exquisitas eran hacer la Voluntad de mi Padre Celestial, que me había enviado, y el Padre quería que así llevara mi vida; y así lo hice mientras viví en la tierra.”.
“Con alma generosa iba buscando las humillaciones y los padecimientos, tal como me lo había ordenado...”.